Sunday, June 20, 2010

MELODÍA de susurros...

Tu voz es más que un sonido. Jesús, cuando hablas a mi alma, le musitas música. Tienes la melodía por dentro. Y escucharte atento, es el ritmo en mi aliento. Falta el aire si en mí no estás. Y divino, con tu voz me contienes. Eres Jesús, el compás en mis latidos. Eres quien dibujas esta canción sobre mi discordante corazón. Y en tu vibra me quedo postrado, arrullado, porque en tu interior se escucha mi nombre en una pausa. Es santo tu sustento; nuestra vida se define en el otoño de tus adentros. Y la poesía no se esfumará con el fuego de este verano. El rocío de tu afecto la irrigará piel sobre piel, todo hacia adentro.

Jesús, tu voz no es la fría, helénica; es la del divino acompañante; la gemela del alma poeta. Y no es teoría congelada en monasterios. Eres mi cándida luz, mansa y sensible. Sociable y sin artificios; humilde, no débil. Y no es la compulsiva, la que impone su orden en nuestras anarquías. Es la dulce, la que al bien nos convida. La incólume que a la rectitud nos seduce. Señor, tu timbre ha abrazado fascinado, mi corazón manchado de fatuidades. Y tu oxígeno no reprimes. Mi flaqueza no te aleja y bendigo que seas tú Señor, quien por mi alma veas.

Tu vocablo tierno, es de mi yo inconstante, su persistente amante. Jesús, danos más de tu voz, porque al hablar acaricias nuestros pechos desechos. Y no es que te busco, es que has vuelto obsesionado al encuentro. Un monje rumora que yo no te merezco; pero todavía más, suave y fuerte, contra ti me adhieres, y me dices quedo al oído, que los méritos tuyos me concedes. Y te suelto Jesús, un océano de versos en alas de mariposas. Es mi alma que te adora, porque en ti halla el bien que el mundo entero, tanto lo añora.

Un recital de coplas tuyas me preña de ensueños. Sin fronteras y sin techo. Jesús, en tu interior expandes mis alas sobre los cielos. Es que tu amor por mí, nada lo desmaya. Y desde el suelo desierto, postrado vuelo y te contemplo. Por el dolor de tu sangre, porque para morir, cuna te hiciste en un mancillado pesebre. Háblame de nuevo hoy, tierno y firme, cuando piense yo que ya no me quieres, o cuando haya dudas en mí, si siquiera te quiero. Desciéndeme con la melodía de tus susurros al pozo de tu voz, adonde mi yo al final en ella sepultes, y donde mi alma renazca dócil a seguirte, rumbo al Calvario en disposición.

2 comments:

  1. Que puedo yo decirte mi amigo, si cada vez estoy mas sorprendida...El amor de Dios definitivamente te inspira...y me quedo estaciada entre cada verso y cada linea...y me pierdo alli, para salir al encuentro de su amor...

    Gracias eternas por compartir!!

    ReplyDelete
  2. Gracias Adamaris. Aceptar ese divino amor, es todo. Y recibir su Presencia vertiéndose sobre nosotros, es lo único capaz de darle significado a la vida. Es éste mi deseo, para ti y para todos los lectores. Agradecido por compartir tus comentarios. Te esperamos.

    ReplyDelete

RED DE BLOGS EN ESPAÑOL

Blogazos.com. Directorio de Blogs en Español

COMPOSICIONES RECIENTES: